jueves, 30 de julio de 2015

Los distintos.

Hablaban, construían, concluían comprendiendo. En el lenguaje que de tantas formas es usado, elegían la misma, no había acertijos ni desventajas.
Había reservas estrategas, por el siempre atractivo misterio para ambos, por eso que no se dice tanto pero que igual se dice mucho.

lunes, 13 de julio de 2015

The One with The First Date.

July 13th, 7 p.m.
Long talk, real laughter, genuine self, respected silence, shy kiss.
It´s just what I needed right now. Nothing more.
Patience pays off, everytime.

sábado, 11 de julio de 2015

Procesos.

Tan habitual es mi estado solitario, que cuando algo me perturba no me complico en preguntarme: ¿qué es lo que realmente pasa?. La soledad es amiga del silencio, y el silencio es la contraseña para obtener respuestas de peso. Aún así, en ciertos casos, hay respuestas que surgen pero la perturbación persiste. Es ahí cuando la dejo ser, sólo entonces. Porque tiene que vivir un proceso. No me obligo a fingir lo rotundo.
Porque hay cosas que sólo el tiempo logra atenuar. Y son de esas cosas que se sabe, van a estar presentes toda la vida, pero el tiempo se encarga por suerte, de que ya no duelan.

sábado, 4 de julio de 2015

Con lo que elijo quedarme.

La sensación de frío en mis manos al tocar la campera de cuero que te ponías arriba de la de algodón con capucha, la espalda al abrazarte, el olor de la tela mezclado con el perfume que yo te regalé para succionarte tranquila por la nariz. Olerte era mi costumbre; no puedo describir como se sentía porque era algo suave, natural...tu piel con leves pinceladas de los frascos, pero te quedaba suave. Me gustabas natural. Con ropa de dormir, con el pelo y la mente descuidadas. Con las horas ilimitadas para mirarte en detalle y amar, besar el costado de tu nariz también se me había hecho costumbre. Mirarte los ojos y pensar que esos mismos quería en mi hija, no sé por qué deliraba con una hija con esos ojos. Y no me creías pero a mi me fascinaba mirarte. Se me iba un poco cuando no me creías o te tapabas, diciéndome que lo decía por ser tu novia, como que te lo dijera tu mamá. No era así, yo no era tu mamá. Cuando nos poníamos de acuerdo asintiendo en silencio para comer ajo los dos, total así no se sentía. Cuando elegíamos llenarnos de comida en exceso y no nos quedaba otra que dormir abrazados y llenos como dos bebés. Cuando no podía dormir sola después de haber dormido con vos, volvía a tu lado y era efecto inmediato me quedaba dormida como un tronco porque sentía que todo estaba bien por fin. Los instantes donde todo dejaba de importar, sólo los dos. Las canciones ajenas que por fin cobraban sentido. La tarde en que hice emocionar a tu abuelo con una canción. El proceso y nacimiento de una amistad eterna con tu hermana más chica. El olor a la estufa a leña, el peso de las 5 colchas inmovilizadoras, las noches de juegos de mesa, la vajilla enlozada, el tomate amarillo, la frescura y delicia del vaso de agua del baño, el miedo del bañito de arriba y los juguetes viejos en el sillón, el pipí con las botas de lluvia gigantes, el cariño familiar por la chivita y el olor a eucalipto del Sur. El atisbo de confianza en la humanidad que casi casi atrapo. La coordinación muda de nuestros cuerpos. Cuando éstos no saciaban de conocerse, sin banderas ni planes, no había pasado ni futuro. El sobre negro de las películas. Los primeros mensajes de texto. Las tardes de rummi y charlas con tu mamá. Las carcajadas cómplices tuyas con mi hermano y las lágrimas que él no pudo contener por quererte mucho y saber que iba a extrañarte. La noche que pegaste tu frente a la mía y sentí como un imán que quería tenerte. La mañana que volví de trabajar y ahí estabas sonriendo y era todo lo que quería ver.
La descompostura estomacal al escribir todo ésto. La negación obligada a la existencia de un sentimiento.
El día en que finalmente te dije adiós.

miércoles, 17 de junio de 2015

domingo, 14 de junio de 2015

Adultos jóvenes, la película.

Bueno, acabo de ver Young Adult, película muuuuy bien protagonizada por Charlize Theron, vale decir.
Y muchas sensaciones me quedaron dando vueltas, por ejemplo mientras escribo tengo una sonrisa de oreja a oreja que no se me desdibuja de la cara. Parece que me sentí muy identificada con varias cosas, me reí con ruido en muchas partes y no sé si era la intención en las escenas.
Digamos que se trata de que ella se muda de su pueblo a una ciudad más grande, donde la pega con una saga juvenil que escribe y se vende mucho hasta que ya no tanto, y tiene que escribir la última parte. Mientras eso pasa, le llega la foto de que su ex del secundario tuvo una bebé con su esposa.
Y la mina flipea. Por su vacío circunstancial, se va en el auto hasta el pueblo como una limada convencidísima de estar haciendo lo más copado, a intentar reconquistar a este loco que como vió que tenía la vida armada ya, no lo toleró. Ella con su carrera no tuvo tiempo para conocer a nadie nuevo desde que se había divorciado de su primer marido del cual no se sabe prácticamente nada durante el film; pero más allá de eso era justo un bache profesional que la tenía sumida en el escabio y Keeping Up with the Kardashians sonando en su televisor día y noche. Un mal flash.
La cosa es que bueno va, lo ve al chabón que se lo nota distante, ella le da un beso en un momento que él estaba borracho y se arma todo el cuento sola porque el otro ni enterado, son muy bien actuadas las escenas en que ella está siendo una idiota obvia tratando de gustarle al loco. Jajaja. Women. Entonces bueno, con problemas de alcohol serios dice todo esto al frente de los invitados del bautizo de la bebé y queda como el culo, se va a contarle al nerd del colegio que es como su confidente en todo esto, y termina estando con él hundida en la desesperación por afecto y calor humano después del bochorno. Finalmente se despierta y no es la ridiculez de que el minón se queda con el nerd; se levanta igual que siempre y la hermana del nerd en una actitud de admiración hacia la mina le hace ver que en realidad ella es lo que la mayoría quisiera ser, por más que sintiera que no podía ser feliz tan sencillamente como el resto de las personas. Que ese era un simple pueblo. Y sus cabales se acomodan nuevamente.
No es fácil vivir en una gran ciudad ni llevar el ritmo de vida que requiere sostener para que no te aplaste, para no flipearla con el alcohol como consuelo jaja, pero hay personas que se la pueden por algún objetivo mayor. Los pueblos son para ciertas personas, las ciudades para otras.

Yo voy y vuelvo, calculo que en eso me identifiqué mucho. Hace un año y más que volví a mi pueblo. Y ya le abrí la puerta a una nueva gran ciudad, porque la calma me empieza a parecer molesta, eso que se movió bastante. Pero el hecho de volver a pasar por los mismos puntos, personas y estados de mi pasado es algo que me exaspera, que en momentos bajos de energía lo puedo considerar pero sabiendo que es un error. No da. Habiendo tantas posibilidades de ser, de estar, de salir, conocer. Cambiar. Quedarse en el mismo sitio es lo mismo que darse por vencido. Es como yo veo las cosas, no sé vos. La idea es respetar quien sos siempre. Hay caídas en el camino, hay dudas constantes en todo, nada es absoluto.
Pero la energía general de tu ser apunta hacia un lado más que a los otros siempre: hacele caso.

sábado, 6 de junio de 2015

Junio.

Sentía un constante nerviosismo en la boca del estómago. Se le avecinaba la oportunidad que toda su vida esperó sin saber que ahí estuvo siempre. Está feliz. Tranquila y fuerte. Ahora sí, que sí.